botox

Si hay un tratamiento demandado por nuestras pacientes para contrarrestar las líneas de expresión que el paso del tiempo y la gesticulación facial provocan en el rostro es el bótox.

El bótox o toxina botulínica se encarga, mediante una técnica revolucionaria, de rejuvenecer el tercio superior del rostro, especialmente en la frente, las patas de gallo y el entrecejo, permitiendo lucir una piel más luminosa y joven, sin que ese proceso reste ni un ápice de la naturalidad de cada persona.

En Clínica Mallen contamos con un equipo de profesionales expertos en aplicar el tratamiento de bótox a nuestros pacientes.

Bótox

Tratamiento en Clínica Mallen

El tratamiento de bótox es sencillo a la hora de llevarlo a cabo, lo que no quita que sus resultados sean especialmente positivos. En Clínica Mallen trabajamos en este tratamiento con Vistabel y Azzalure indistintamente, ofreciéndonos ambos buenos resultados y tiempo de duración.

En primer lugar, cuando un paciente nos demanda este tipo de tratamiento, realizamos un análisis de su rostro y de la expresión de éste, para así valorar y decidir la cantidad de dosis adecuada que se inyectará.

Seguidamente procedemos a iniciar el tratamiento, inyectando el bótox en los puntos concretos dónde se desea eliminar las arrugas. De este modo se logran paralizando la acción muscular que provoca las arrugas y las líneas de expresión, consiguiendo así una piel más tersa y rejuvenecida.

Para que el proceso sea indoloro, y pensando en la comodidad del paciente, aplicamos crema anestésica en la zona donde se ha llevado a cabo el tratamiento.

Respecto a esto, debes saber que abusar del bótox hace que la eficacia del mismo vaya minimizándose, provocando que se necesiten menos unidades o que el tiempo de recuperación sea mayor, por lo que nuestro equipo te aconsejará y sugerirá la cantidad idónea para que su eficacia y sus resultados sean óptimos.

A nivel médico, la debilidad muscular se produce entre los 2 y 4 días posteriores al tratamiento, llegando a su punto álgido entre los 10 y 15 días. Los músculos que han sido paralizados vuelven a normalizar su función entre los 2 y 5 meses posteriores a la intervención, dependiendo siempre de la cantidad administrada de bótox y del paciente.

El tratamiento de bótox es no quirúrgico, por lo que su duración suele ser de unos 10 minutos, y su recuperación, inmediata. Eso sí, se recomienda no acudir a piscinas o saunas que puedan reducir el buen hacer del tratamiento.

Llegados a este punto y aunque rara vez tienen lugar, debemos informaros de los efectos secundarios. El más habitual es el edema linfático papebral, en los párpados, cuya solución, un masaje en la zona, es fácil y rápida. También pueden aparecer las cejas Melfisto, o también conocidas como cejas del diablo, que se solucionarían con un pequeño retoque. Finalmente mencionar que en contadas ocasiones, muy muy pocas, ha tenido lugar la caída del párpado, lo que no duraría más de dos meses.

Como todo tratamiento, no es recomendable para todo el mundo. En este caso, el tratamiento de bótox no se aconseja para pacientes con alergia a la toxina A de Clostidium o cualquiera de los componentes del fármaco Azzalure. Tampoco si se tiene una infección en las zonas en las que se pretende inyectar o si se padece miastenia grave, Síndrome de Eaton Lambert o esclerosis lateral amiotrófica.

Esta es la información básica que debes saber si estás planteándote llevar a cabo un tratamiento con bótox. Sí aun tienes más dudas sobre él o sobre algún aspecto anterior o posterior al mismo, nos ponemos a tu disposición en el 674 22 77 24 (también atendemos vía whatsapp) para poder solucionarlas a la mayor brevedad posible.

Es tan fácil como contactar con nuestro equipo. ¡Estamos a un click!