peeling facial

Después del verano y con la vuelta a la rutina, somos muchas las que queremos recuperar el brillo en nuestra piel. Es aquí donde el peeling facial se coloca como la mejor solución para lograrlo. ¿Quieres conocer todos sus secretos? ¡Sigue leyendo!

Peeling Facial, o cómo recuperar el brillo de tu piel

El peeling facial es un tratamiento dermatológico que consiste en exfoliar las capas más superficiales de la piel para así favorecer su sustitución por otras de mayor calidad y textura.

Esto provoca que se creen nuevas capas de la dermis y epidermis, renovando así las células de la piel de la cara para eliminar las posibles impurezas, suavizar arrugas y recuperar, al fin y al cabo, un aspecto más joven, uniforme y suave.

Tipos de peeling facial

A la hora de realizarnos un peeling facial, debemos tener en cuenta que existen tres variantes:

  • Peeling facial superficial: se emplea este tipo cuando queremos actuar sobre las lesiones más superficiales de la epidermis, provocando así un ínfima, a veces inexistente, descamación.
  • Peeling facial medio: en general, es el más utilizado por los pacientes. En este peeling facial la descamación se intensifica, por lo que se necesita entre unos diez o quince días para recuperarse. Elimina manchas y arrugas en profundidad media, y es muy útil para las queratosis actínica, manchas y mejoría de cicatrices y arrugas.
  • Peeling facial profundo: es el que más resultado ofrece pero, a su vez, también implica mayores complicaciones y una recuperación de, al menos, 21 días. Suele realizarse a personas de más de 50 años o jóvenes cuya piel está dañada por el acné.

Cómo se realiza el tratamiento

El proceso de realización de un peeling facial comienza con una limpieza y desinfección de la piel, para posteriormente aplicar ácido con un pincel, gasas o bastoncillos especiales para este tratamiento.

Tras dejar reposar el ácido el tiempo determinado para ello, procedemos a neutralizar o sellar el mismo, en función del protocolo concreto de cada sustancia. Los cuidados post-peeling son vitales para que el peeling facial funcione y consiga los resultados deseados.

Observaciones a tener en cuenta

El peeling facial es un tratamiento no quirúrgico cuya recuperación, como comentábamos anteriormente, dependerá del tipo de peeling que nos realicemos. La intervención suele durar unos 15 minutos, y la recuperación puede extenderse hasta 21 días en el peeling profundo.

Entre los efectos secundarios que, aunque sea raramente, pueden aparecer encontramos desde la descamación propia del mismo, hasta hiperpigmentación o manchas provocadas por el propio paciente por falta de cuidado, quemaduras (muy raramente), cicatrices (si no proteges la zona adecuadamente), infecciones (poco frecuentes y normalmente provocadas por el propio paciente al tocarse la cara) o herpes (si no te tratas anteriormente al peeling con antivirales).

A pesar de no ser un tratamiento quirúrgico, no está recomendado para todas las personas, como pueden ser pacientes con cáncer o que en los últimos meses hayan llevado a cabo tratamiento de quimioterapia. Tampoco se recomienda para personas con enfermedades infecciosas en la piel, heridas abiertas, embarazos o en proceso de lactancia, así como enfermedades dermatológicas o que actualmente estén siguiendo un tratamiento de medicamentos.

Estas son las cuestiones más importantes y de las que más informamos a nuestros pacientes cuando muestran interés en este tratamiento de Clínica Mallen. Sí aun tienes más dudas sobre el peeling facial, o sobre algún aspecto anterior o posterior al mismo, todo el equipo de la clínica nos ponemos a tu disposición en el teléfono 674 22 77 24 (también atendemos vía whatsapp) para poder solucionarlas a la mayor brevedad posible.

Ahora ya lo sabes, recuperar el brillo en tu piel nunca ha sido tan fácil. ¡Contáctanos!