testimonio

En Clínica Mallen siempre tratamos de ofreceros toda la información posible sobre nuestros tratamientos e intervenciones, ya sea a través de algún testimonio, de antes y después…

Pero lo cierto es que, muy a nuestro pesar, la mayoría de la información que os podemos proporcionar viene directamente de nosotros, de la clínica. Como profesionales del sector, estamos capacitados para daros información de calidad necesaria.

No obstante, a veces nos gusta que sean otros quien os cuenten la magia de Clínica Mallen. ¡Nos encanta daros el testimonio de nuestros pacientes! Así, no solo conocéis otros puntos de vista sino que os desprendéis de cualquier otra duda que os pueda surgir.

Hoy os traemos el testimonio de una nuestras pacientes, María J. F., que se sometió hace algún tiempo a nuestra innovadora técnica de lipotransformación.

A estas alturas, desde Clínica Mallen ya os hemos contado todo sobre la lipotransformación: en qué consiste la técnica, para qué sirve, qué podemos conseguir, qué la hace especial…

Pero queremos que esta vez la conozcáis de una manera diferente. Queremos que hoy sea María quien os cuente, con sus testimonios, qué podéis esperar de la lipotransformación.

Cómo empezó todo

“Me llamo María y tengo 54 años. Soy viuda y siempre he querido verme bien”. Así comienza uno de los testimonios a los que más cariño le guardamos en Clínica Mallen: el de María.

En él, ella confiesa que tal vez se decidió un poco tarde a tomar las riendas y hacer algo para “verse bien”, pero, en palabras de la paciente, “las circunstancias han sido así”.

Su experiencia durante el proceso

“El día 21 de diciembre de 2020 fue un antes y un después en mi vida”. Efectivamente: el pasado 21 de diciembre, María llegó a nuestra clínica para someterse al tratamiento de lipotransformación.

Como cualquier otro paciente, estaba “nerviosa, con ganas pero con algo de miedo, tanto por si me ocurría algo como por si no quedaba bien. Todo era incertidumbre”.

Seguro que te sientes identificado con el testimonio de María. Como cualquier otro paciente, y a pesar de todas las sesiones previas, María llegó a la clínica muy nerviosa y temiendo los resultados.

¿Quedaré bien? ¿Será lo que busco? ¿Habrá complicaciones? Todas estas dudas e inseguridades son normales de cara no solo a entrar en quirófano, sino a un cambio radical como puede ser el someterse a una lipotransformación.

“Cuando llegas a la habitación, lo primero es que el doctor te pinte las zonas a tratar y reubicar. Hay grasa que se puede utilizar para ayudar a que te veas mejor. En el quirófano todo es rápido (…). Te duermes y, cuando despiertas, ya ha pasado todo. 4 o 5 horas transcurren en segundos para el paciente”.

Todo el mundo sabe que el quirófano siempre tiene riesgos, ¡aunque estos sean mínimos! Pero pocos hablan de sus ventajas: por ejemplo, y como cuenta María, de lo rápido que ocurre todo. Sin darte cuenta, lo peor ya ha pasado.

Una vez abandonas el quirófano, entras en lo que podríamos llamar la segunda fase de la intervención. Esta segunda fase incluye el posoperatorio y el período hasta que comienzas a apreciar los resultados.

Nosotros ya os lo hemos contado muchísimas veces, así que mejor dejemos que sea el testimonio de María quien os ponga en situación esta vez:

“Las primeras horas después son incómodas y un poco dolorosas por los residuos del drenaje. En ese momento se te pasa por la cabeza decir ‘dónde me he metido, no veo diferencia, hinchada como un globo y, encima, te has gastado un dinero importante’.

Los primeros días casi no te puedes mover o incorporar. El hecho de subirte la faja es un esfuerzo que cuesta muchísimo por el dolor que supone, por la cabeza se te pasan mil cosas y ninguna buena [ríe].

A los tres o cuatro días ya te quitan algunos puntos, otros se caen solos y, cuando te quitas la faja, te ves hinchada, morada, con bultos, etc. (…).

Durante todos esos días sigues acudiendo a la clínica. Los masajes de drenaje son muy importantes, y también la aplicación del VENUS y la presoterapia.

Todo es realizado por profesionales que, además de informarte a cada paso, también han sido pacientes y algunas han pasado por la misma operación, por lo que saben cómo te sientes y te recomiendan qué puedes hacer.”

Si alguna vez habéis pasado por quirófano, os habréis dado cuenta gracias al testimonio de María de que el posoperatorio de una lipotransformación no dista demasiado de cualquier otro.

Además, los profesionales de Clínica Mallen te acompañan durante todo el proceso, apoyándote en todo lo que necesites y tratando de facilitarte este período al máximo.

“El momento clave es a los 7 días. Ahí ya ves bastantes resultados, pero es a los 10 cuando puedes mirarte al espejo y comprobar que todo el sacrificio ha sido gratificante. Y, en ese momento, te das cuenta de que ha valido la pena y de que has hecho lo correcto”.

A pesar de que la lipotransformación es una intervención relativamente complicada en cuanto a su técnica, vemos cómo los resultados de la misma son rapidísimos, ¡casi inmediatos!

En solo una semana comienzas a ver los resultados, como cuenta María en su testimonio, y es entonces cuando todas las dudas y la preocupación desaparecen.

“A partir de ese día, todo va a mejor: cada día encuentras un resultado nuevo y mejor. Aunque también es cierto que la cara tarda bastante en bajar la hinchazón y los moratones, incluso las ojeras.

Cuando pasa un mes el resultado es espectacular, pero no es hasta los dos meses, cuando te notas por fin recuperada y con resultados positivos.”

Testimonio: ¿cómo valora María su experiencia con la lipotransformación de Clínica Mallen?

“Puedo confirmar, a día de hoy, que el resultado ha sido mucho mejor de lo que esperaba. Jamás a mi edad pude pensar en tener este cuerpo, y todo se lo debo al magnífico equipo del doctor Tudela, Chus, Tamara y Rocío.

Han sido mis maravillosas ‘hadas’, además de grandes profesionales son grandes personas, que han entendido en todo momento mis angustias y mis dudas, y me han ayudado a comprender lo que me iba ocurriendo.

Sin duda, repetiría siempre en Clínica Mallen y, si tenéis que haceros algo, no dudéis en llamar y pedir cita. Espero que este pequeño testimonio ayude a personas que, como yo, desean verse bien, verse guapas y cambiar los complejos por seguridad en uno mismo.”